Mensaje de la Hermana Anne Cunningham, C.P.

Durante nuestra Asamblea General de 2002, las Hermanas de la Cruz y la Pasión recibimos una invitación del Padre Ottaviano, Superior General de la Congregación Pasionista, para colaborar con ellos en su iniciativa de inscribirse en las Naciones Unidas como una ONG.

Las hermanas reunidas en la Asamblea respondieron a esta invitación con entusiasmo y pasaron una resolución estableciendo que se asociarían con ellos en esta misión.
 
 

El mundo en el cual vivimos y trabajamos nos convoca a buscar formas nuevas de vivir nuestro carisma como mujeres Pasionistas. Muchas de nuestras hermanas trabajan junto a personas que han visto su vida amenazada y empobrecida por los valores y estructuras de la sociedad actual.

Se nos desafía a alentar a los marginados a convertirse en forjadores de su propio futuro. Mediante la participación con otros buscamos cambiar estructuras injustas, la inequidad social, la deuda mundial, la globalización y la destrucción de nuestro planeta. En tanto mujeres nos sentimos impulsadas en particular hacia el empoderamiento de otras mujeres.

Obtenemos nuestra inspiración y fuerza del amor de Cristo hacia todos los pueblos lo cual nos permite ser agentes de cambio en nuestro mundo. Creemos que nuestros esfuerzos para alcanzar este cambio crecerán al unirnos con nuestros Hermanos Pasionistas en la causa de la justicia y la paz que se enraíza en el corazón del carisma que compartimos.

Hna. Anne Cunningham, C.P.
Líder Congregacional,
Hermanas de la Cruz y la Pasión
Noviembre de 2005.